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La Corporación Participación Ciudadana (PC) volvió a acertar en los resultados tanto en Presidente como en asambleístas. Su trabajo, del pasado el 19 de febrero, fue el único que arrojó cifras concretas sobre lo sucedido el día de las elecciones. Con un margen de error de apenas del 1%, la organización adelantó ese mismo día que el Ecuador iría a una segunda vuelta después de 10 años. Un resultado que fue ratificado por el Consejo Nacional Electoral tres días después. A PC le tomó ocho meses de preparación y 100 talleres con sus voluntarios. Pero el 19 de febrero vivió algunos tropiezos. Un crónica gracias a los testimonios de Ruth Hidalgo, directora de PC, y de María Luisa Changoluisa, coordinadora de la red de voluntarios.

Los misteriosos candados

Las operadoras dieron la voz de alarma. Candados impedían el ingreso al call center de la empresa Crónix, donde la Corporación Participación Ciudadana (PC) tenía su centro mando. Eran las 06:00 del 19 de febrero de 2017. A esa hora nadie sabía del origen de las cerraduras. El guardia no aparecía. El letrero de la empresa también había desaparecido. Un voluntario intentó romperlas con una sierra de mano. Imposible. ¿Quién las puso y por qué? No había tiempo para encontrar una explicación. Era necesario ingresar. En los recintos de las 24 provincias del país, los observadores de PC ya habían recogido los primeros datos sobre el desarrollo de las elecciones presidenciales. Su labor consistía en llamar al call center para enviar la información. Pero en Quito aún no había nadie en las oficinas. Al edificio solo se puede ingresar por la puerta principal (que estaba con candados) y por el garage. Decidieron forzar la puerta del garage. ¿Era legal? La directora de PC, Ruth Hidalgo, recuerda que llamaron a la Policía y hasta a sus abogados para asesorarse. Las operadoras entraron recién hacia las 08:00. Fue un retraso de dos horas. Sin embargo, no afectó su cronograma. Los observadores al no tener respuesta en Quito enviaron la información por internet. Esas eran sus instrucciones en caso de alguna contingencia. Tampoco debían moverse del recinto electoral asignado porque en algún momento su supervisor se iba a poner en contacto. Todos pusieron en marcha el plan B y ninguno se fue. Pese al incidente, el 98% de voluntarios de PC distribuidos en todo el país transmitió la información.

Candados PC

Un conteo de votos no se improvisa

Participación Ciudadana confirmaba en las primeras horas de la mañana del pasado 19 de febrero que su equipo estaba listo para un día histórico. Pero para funcionar con la precisión, en palabras de Ruth Hidalgo, de “un reloj suizo” fue necesario un trabajo previo de ocho meses. En marzo de 2016, esta organización de la sociedad civil dedicada a la transparencia empezó a formar una red que alcanzó los 10.500 voluntarios. Tampoco es una red que recién se constituyó hace menos de un año. Son estudiantes, profesores y ciudadanos que conocen a PC desde que inició sus labores en el país hace casi 15 años. Ellos se han involucrado en iniciativas de transparencia, de rendición de cuentas, de formación de sociedad civil, de control social, de veeduría.

En marzo lo único que PC hizo fue recontactar a todos estos colaboradores. El equipo base en Quito se repartió el país por región, provincia y sector. Eso implicó ubicarlos uno a uno, por correo o teléfono, y comprometerlos para el día de las elecciones. “Peinamos la localización de nuestros voluntarios”, agrega Ruth Hidalgo. Después de la reconexión, empezaron las capacitaciones. Primero reunieron a las “cabezas” de la red en dos talleres, uno en la Sierra y otro en la Costa. Hicieron más de 100 capacitaciones. Reclutar a miles de personas ha sido “un trabajo titánico”, lo reconoce Hidalgo. Se refiere a que en esta ocasión han sentido el miedo y la apatía de los ciudadanos por involucrarse en estos temas. “¿Esto nos va a traer algún problema?”, preguntaban en esos espacios.

Con el equipo ya preparado, el siguiente paso fue el desarrollo de la muestra para el conteo rápido de los votos. PC contactó a los mismos técnicos con los que ha trabajado desde hace ocho observaciones electorales. Son tres matemáticos y estadísticos de la Universidad Central los que desarrollan la fórmula y garantizan que el margen de error sea de apenas del 1%. Hicieron una premuestra con el padrón preliminar que estuvo en la web del Consejo Nacional Electoral (CNE). Después con el distributivo del padrón final, que indica cuántas juntas receptoras del voto hay en cada recinto, los expertos hacen la muestra final. Con esa información colocan a los voluntarios en cada lugar estratégico.

El 28 de enero, los voluntarios participaron en un simulacros que organizó PC para poner a prueba sus equipos. Fueron a las juntas receptoras de voto que les tocó. Fue una oportunidad para reconocer el recinto. Son 10.500 voluntarios, es decir 10.500 juntas (de un total de 41.042) para la muestra . Llevaron un formulario ficticio, llenaron los datos y los transmitieron. Así testearon también el funcionamiento del centro de operaciones de PC, en el norte de Quito, donde se contrataba el call center con 240 operadoras.

Medios

La movilización en redes y la llamada al CNE

Las pruebas fueron superadas. Estaban listos para el día de las elecciones. Aunque la aparición de una puerta sellada con candados fue uno de varios tropiezos durante el día, esta organización de la sociedad civil fue la única que entregó al país resultados electorales concretos a cinco horas del cierre de las urnas.

Desde 06:30, los voluntarios llegaron a las juntas. Los coordinadores de cada grupo incluso habían salido de sus casas desde las 04:30 para movilizar a su gente a zonas peligrosas de las ciudades. Hubo coordinadores por provincia, por cantón, por parroquia y supervisores. Están a cargo de los observadores en cada sector y suman un equipo de 500 personas. Ellos son los que tratan de resolver cualquier problema de última hora: si alguien se enferma o pierde el kit de observador electoral, que contiene la credencial del CNE, un manual de observación, un chaleco, la acreditación del CNE a Participación Ciudadana y una mochila. Ese día hubo observadores que viajaron hasta zonas de difícil acceso como Taisha, cantón de Morona Santiago. Desde allí transmitieron los resultados por radio ante la falta de señal de celular.

Hacia las 09:00 ya contaban con información sobre la calidad del proceso. Más allá de la instalación de las juntas con más de 30 minutos de retraso no había mayores novedades en ese momento. PC había confirmado la presencia de apenas tres grupos políticos en los recintos: CREO de Guillermo Lasso, el Partido Social Cristiano y Fuerza Ecuador.

Los observadores debían activarse de nuevo antes del cierre de las urnas. Algunos habían salido a almorzar pero al regresar ya no les dejaron entrar a los recintos. Militares y coordinadores del CNE les pusieron trabas. Ocurrió en Santo Domingo de los Tsáchilas, donde incluso les quitaron las credenciales. En Chimbo (Bolívar) los sacaron a todos. También en Guayaquil, Pichincha, Los Ríos y Azuay se registraron problemas. Fueron diez provincias en total.

La muestra y el trabajo de meses estaban en riesgo. Antes de las 18:00, las cuentas de redes sociales de PC lanzaron la alerta. Ya tres de las empresas encuestadoras habían lanzado a las 17:00 sus exit poll o encuestas a boca de urna. Dos de las tres —Cedatos y Market— afirmaban que Moreno lideraba la votación pero no lograba ganar en primera vuelta. Estos datos fueron difundidos profusamente por los canales Ecuavisa y Teleamazonas. La otra, del encuestador oficialista Santiago Pérez, daba a Moreno la victoria en primera vuelta electoral, con el 42.5% de la votación nacional. El dato se replicó abundatemente por los canales y medios controlados por el gobierno directa o indirectamente. Esta encuesta desató la euforia en las huestes de Alianza PAIS, que se habían concentrado en la sede del movimiento en la avenida de Los Shyris con una gran tarima. Hacia allá llegó el propio presidente Rafael Correa para abrazar al binomio que proclamaba la victoria.

A menos de 200 metros de distancia, en el cuartel general de PC, en el hotel Dann Carlton, estaba ocurriendo un drama. Los miembros de Participación Ciudadana, periodistas nacionales e internacionales y técnicos, entendían que el momento era delicado. El CNE había resuelto —sin explicación alguna en ese momento— que no lanzaría su conteo rápido contratado con la Escuela Politécnica Nacional. Para "desempatar" el hecho de que tanto Lenín Moreno como Guillermo Lasso se atribuían la victoria (el uno de ganar en primera vuelta, el otro de forzar una segunda vuelta) solo el conteo rápido de Participación Ciudadana destrabaría el resultado.

Cerca de las 17:30, Ruth Hidalgo habló informalmente con un grupo de periodistas apostados en el cuartel general. Explicó las dificultades que tenían para lanzar los resultados del conteo a las 20:00. Simplemente podía tratarse de un boicot del propio CNE para impedir una versión alternativa a la oficial respecto al resultado de las elecciones, especularon algunos comunicadores. Hidalgo dijo que el presidente Pozo había ofrecido arreglar el problema, pero tenía que ser lo más pronto, si no sería imposible dar sus resultados.

Hidalgo esperó hasta un poco antes de las 18:00. En una improvisada rueda de prensa, transmitida en vivo con un celular, Ruth Hidalgo pedía que se respete el convenio “a cabalidad” para que circulen libremente sus observadores en los recintos y transmitan los resultados. Enseguida líderes de opinión, periodistas y medios replicaron la información. Hidalgo recuerda así esos momentos: “Personalmente hablé con el presidente del CNE, Juan Pablo Pozo. Él recibió el listado de los 25 recintos (donde se habían producido incidentes). Le íbamos dictando caso por caso y él personalmente iba solucionando. El presidente tiene un coordinador, Fausto Holguín, y él nos fue ayudando con los coordinadores de cada recinto por radio. Pero perdimos tiempo. Ocurrió a las 18:30. Esa fue una contingencia. Algunos voluntarios se fueron y les llamamos para que regresen. Eso nos retrasó. Habíamos dicho que estábamos listos para tener resultados a las 20:00. Pero perdimos más de hora y media”.

Los minutos finales

Tras superar las principales dificultades, los datos empezaron a ingresar lentamente. La muestra de PC bien pudo estabilizarse con el 85% de los datos. Pero esta vez prefirieron llegar al 87,4% para dar mayor tranquilidad al país. Pasadas las 21:00, había expectativa por los resultados de la organización. Para entonces el país se debatía en la incertidumbre. Por un lado, el movimiento oficialista Alianza PAIS seguía en sus festejos. Por otro, Guillermo Lasso de CREO hablaba de una segunda vuelta. Decenas de personas empezaron a llegar a la sede del CNE, en la Av. 6 de Diciembre y Eloy Alfaro, al centro norte de Quito, encabezadas por Andrés Páez, binomio de Lasso, y el activista político Fernando Balda. Gritaban fraude y exigían respeto a los resultados.

A pesar de lo delicado del momento político, al parecer para los principales noticieros de las cadenas televisivas nada más había que decir y estaban por cerrar sus transmisiones. Teleamazonas lanzó la señal sin que la rueda de prensa esté totalmente instalada e hizo tiempo para cerrar la trasmisión con los resultados de PC.

Vountarios

Ruth Hidalgo leyó los resultados por cada candidato presidencial. Y así confirmó que había segunda vuelta, la primera después de 10 años de permanente victoria de Alianza País. Sus resultados: 38,8% de los votos para el oficialista Lenín Moreno y 28,2% para el opositor Guillermo Lasso. El margen de error era del 1%. Entonces el periodista de NTN24, Jean Paul Bardellini, preguntó a Ruth Hidalgo: ante esos resultados, ¿considera usted que habrá una segunda vuelta electoral? La directora de PC fue tajante: sí.

En Ecuador es necesario tener el 40% de los votos y 10% de distancia de su contendor. El CNE tardaría tres días más para confirmar el balotaje. PC es reconocida por su acertividad en los resultados electorales. En el caso de los presidenciables, el CNE hizo el anuncio cuando los votos llegaron al 39.3% para Moreno y 28.1% para Lasso. Es decir, estuvieron dentro del margen de error del 1% de PC. En el caso de asambleístas, PC dio 67 escaños a Alianza País, sin contar los asambleístas por el exterior. Ya con el 100% de los votos, la organización apenas falló en dos curules.

El 19 de febrero el país se fue a dormir con los resultados de PC. Pero ya sin cámaras ni medios, el trabajo de hormiga de los observadores continuaba. En algunos recintos el conteo terminó a las 03:00. Por ejemplo, en Orellana, los miembros de una junta contaron varias veces los votos porque no lograban ponerse de acuerdo. Hubo quienes del cansancio se fueron del recinto sin colocar los resultados en las actas, según los reportes de los voluntarios. Pero la mayoría terminó de transmitir los resultados de presidente y asambleístas entre las 23:00 y 24:00. Pasada la medianoche solo quedaban una muestra pequeñísima por concluir, pero el resultado era irreversible. Al país le esperarían otras 72 horas de incertidumbre gracias a las demoras en el conteo oficial del CNE.

Sin el conteo rápido y oportuno de Participación Ciudadana y sus más de 10 mil voluntarios, la versión mediática oficialista de haber ganado en primera vuelta, se hubiera impuesto sin más.

FUENTE: PLAN V